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Education Lab es un proyecto del Seattle Times que divulga enfoques prometedores para los constantes desafíos que enfrenta la educación pública. Está creado en sociedad con la Solutions Journalism Network y financiado por la Bill & Melinda Gates Foundation, Amazon y la City University of Seattle. Conozca más sobre Ed Lab

Estefanía Romero Vicencio esperaba terminar su primer año de secundaria a lo grande.

La estudiante de 14 años de edad de Yakima se abría paso a través de materias desafiantes, como Álgebra.

Además, estudia inglés como segunda lengua. En casa, su familia habla español.

Sin embargo, a mediados de marzo, cuando el campus de la Escuela Secundaria Davis en Yakima cerró para disminuir la propagación del nuevo coronavirus, sintió que había perdido su progreso.

“No tengo cómo conectarme para hablar (con mis docentes)” dijo.

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Álgebra, materia que cursa en inglés, se ha vuelto extremadamente difícil. “No podía entender las palabras cuando las traducían”.

De acuerdo con la información estatal, Estefanía Romero Vicencio es una de los 134,000 estudiantes de inglés en escuelas públicas desde kínder a 12.o Grado (K-12) en todo del estado. En algunos distritos escolares del Centro de Washington como Wapato, Mt. Adams y Wahluke, estos estudiantes representan la mitad del estudiantado.

En los últimos meses, el acceso a la educación desde casa se ha vuelto cada vez más complicada: hay menos ayuda directa por parte de los docentes, las páginas web de las escuelas o las plataformas de enseñanza son difíciles de entender y, como muchos de sus padres son trabajadores indispensables, con frecuencia deben cuidar de sus hermanos durante el día.

A medida que los docentes y especialistas del lenguaje planifican el año escolar por adelantado, están tratando de ver cómo ayudar de forma más eficaz a estos estudiantes, ya sea en el campus o de forma remota.

Los estudiantes de inglés se enfrentan a otras dificultades en el salón de clases. Tienen que asegurarse de entender la asignación antes de comenzar la lección.

En el campus, el personal bilingüe los ayuda a repasar las tareas y el sistema escolar en sí. Sin embargo, al trasladar el aprendizaje fuera del salón de clases, muchos de estos sistemas de apoyo no se pueden brindar.

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En el caso de una familia local, la escuela pasó a segundo plano cuando los estudiantes tuvieron que cuidar a sus padres, que se contagiaron de COVID-19 al trabajar en zonas agrícolas.

“Muchos de estos niños se van a atrasar”, afirmó Gabriel Munoz, vicepresidente del Este de Washington para el grupo de defensa estatal Latino Civic Alliance. “Una de las cosas que deberían preocupar a las personas es que esto podría continuar hasta el próximo otoño”.

Explorar el sistema escolar

Cuando las clases son presenciales, los docentes, paraprofesionales y consejeros de Inglés ayudan a los estudiantes a través de clases básicas y desarrollo del idioma inglés. Dividen el aprendizaje en partes pequeñas y ofrecen ayuda a lo largo del proceso.

Un docente de Inglés en el condado de Grant dijo que les entrega esquemas a sus estudiantes de la escuela secundaria donde divide conceptos a través de la comparación y el contraste.

Esta práctica se llama andamiaje y brinda apoyos que se pueden retirar lentamente a medida que el estudiante avanza.

A nivel de la escuela primaria, la intervencionista de lenguaje Doris Matson declaró que este método consiste sencillamente en que un docente aclare una expresión que aparezca en las instrucciones de una asignación. En el campus de la Escuela Primaria Chief Kamiakin, en Sunnyside en el condado de Yakima, Matson observa a los estudiantes y saca a colación estas dificultades para los docentes. Una vez que los docentes sepan cómo ayudar, los estudiantes pueden concentrarse en aprender.

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“Somos capaces de hacer eso cuando estamos en las instalaciones. Pero todo se derrumba en la modalidad virtual”, afirmó Matson. Los especialistas de lenguaje no pueden formar parte de cada clase virtual.

En otras palabras, lo que funciona en el campus no siempre funciona en la enseñanza remota.

Los servicios se trasladan de forma deficiente

Cuando la enseñanza pasó a ser remota, los estudiantes comenzaron a recibir asignaciones a través de paquetes o en línea.

“Es abrumador… Incluso cuando tienen un docente que intenta apoyarlos”, comentó Chelsea Brannock, directora del departamento de Aprendices del Idioma Inglés en la Escuela Secundaria Wahluke del condado Grant. “Están completamente perdidos”.

En su distrito, los estudiantes que aprenden inglés constituyen el 52 % del total de estudiantes. Generalmente, esos estudiantes pueden encontrar personal bilingüe en el campus para aclarar una asignación o traducir una conversación con un docente. Señaló que, si bien el personal bilingüe está disponible para ayudar en modalidad remota, los estudiantes no se sienten totalmente cómodos.

Treinta y nueve por ciento de los padres de hablantes no nativos de inglés dicen que la escuela de su hijo no proporcionó información en otros idiomas, según el resultado de una encuesta realizada a padres de Washington por el Fondo de Educación nacional igualitaria sin fines de lucro, publicada a finales de abril.

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Los docentes del Centro de Washington dijeron que, sin un docente cerca, algunos estudiantes tardan horas en realizar sus asignaciones, porque no las entienden completamente. Con frecuencia, envían trabajos incompletos y obtienen calificaciones bajas a pesar de su esfuerzo, como lo asegura María Chavez Ceja, especialista multilingüe en enseñanza del Distrito Escolar de Yakima, que tiene alrededor de 5000 estudiantes de inglés. Este año, una política de calificaciones “no perjudiciales” eliminó las calificaciones de “aprobado” o “reprobado”, pero le dejó la decisión sobre el puntaje en letras a los distritos.

Estudiantes y padres también informaron que tienen problemas con la tecnología. En la encuesta del Fondo de Educación, el 22 % de los padres que no hablan inglés indicaron no saber cómo utilizar las plataformas de aprendizaje de la escuela.

Una madre de Yakima dijo que le costaba revisar las calificaciones de su hija en línea y que la asistencia lingüística que tenían en el campus parece no estar disponible.

Otros estudiantes no tienen conexión a internet. Esta primavera, una gran cantidad de estudiantes de secundaria del Distrito Escolar de Wahluke realizaron exámenes estatales de bilingüismo desde el estacionamiento de la escuela para conectarse a internet.

Complicaciones de la vida en el hogar

Muchos estudiantes de inglés tampoco tenían supervisión, ya que sus padres son trabajadores esenciales, como agricultores, afirmó Munoz para la Latino Civic Alliance.

En el condado de Yakima, la agricultura representa el 27 % de los trabajos, según lo indicó el Departamento de Seguridad Laboral del estado. El sector agrícola local está constituido por trabajadores provenientes de México y otros países de Latinoamérica, incluyendo hablantes monolingües de español.

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Con los padres en el trabajo, los docentes y defensores dijeron que muchos estudiantes de inglés estaban ocupados durante el horario escolar porque debían cuidar a sus hermanos menores y ayudarlos con sus tareas o, una vez que cerró el campus, trabajar en las granjas.

Los docentes informaron que trabajan por muchas horas para apoyar a estos estudiantes y a sus padres durante el aprendizaje remoto. Algunos dijeron que la participación disminuyó. Al no poder llevar registro de la asistencia, no está claro si no estaban participando o si habían abandonado el curso por completo.

Enrique Rafael, un estudiante de 18 años proveniente de Guatemala, estudiante del condado de Grant desde el año pasado, está al límite. Dijo que no sabía si regresaría a la escuela en otoño después de haber tenido que trabajar en el campo durante el cierre de las escuelas.

Para Estefanía Romero, cuyo padre trabaja en la agricultura local y cuya madre vive en México, las responsabilidades en el hogar la obligan a postergar sus estudios para la noche, cuando ya no cree prudente contactar a los docentes.

Educación remota o reapertura de escuelas

Las escuelas a nivel estatal esperan continuar las clases presenciales en otoño.

Las autoridades del estado dijeron que los estudiantes de inglés son un grupo que debe tener prioridad. Esto puede significar que serían los primeros en regresar cuando comiencen las clases.

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Sin embargo, las escuelas en los condados que no han pasado a la fase 2 del plan de reapertura de cuatro partes necesitarán la aprobación de su distrito de salud local para reabrir sus campus. La gobernación o las autoridades de salud podrían decidir lo contrario, todo depende de las condiciones locales de salud.

Esto representa una preocupación válida, especialmente en el condado de Yakima. Las autoridades del Distrito de Salud de Yakima indican que es muy temprano para saber si las escuelas estarán listas para volver a la normalidad. Este condado se considera una zona crítica por la COVID-19. La cantidad de hospitalizaciones y casos nuevos diarios sigue siendo alta.

Mejoría necesaria

Incluso si los estudiantes regresan al campus en otoño, el estado requiere que los distritos tengan planes de enseñanza remota.

Los docentes de Inglés dicen que esto requiere que mejore la asistencia de los estudiantes de inglés.

“No tendremos la excusa de que esto nunca se ha hecho antes”, dijo Brannock.

“El desarrollo del idioma inglés debería incorporarse a las materias básicas, de modo que los estudiantes de inglés no tengan una materia más con la cual lidiar”, expresó Matson de Sunnyside.

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Brannock añadió que los docentes también deberían hacer más accesible el contenido básico. Un ejemplo simple de educación inclusiva que encontró su escuela secundaria fue subir videos de las clases a YouTube, donde se podían añadir subtítulos, tanto en inglés como en español.

Chávez Ceja dijo que esperaba encontrar expectativas mejor definidas por parte de los estudiantes si el aprendizaje remoto continúa, teniendo en cuenta el esfuerzo y tiempo, más allá de solo terminar las asignaciones.

Los docentes también defendieron la idea de hacer que el aprendizaje remoto fuese más flexible, para que los estudiantes pudieran cumplir con sus asignaciones en un horario que se adapte a su vida en el hogar.

“La conectividad es la clave”, dijo Munoz. Las escuelas deben asegurarse de que los estudiantes tengan computadoras portátiles, conexión a internet y que entiendan cómo usar las herramientas.

Matson dijo que espera que los distritos creen oportunidades de aprendizaje para los padres durante el verano, con el fin de enseñarles habilidades tecnológicas y fortalecer las relaciones con ellos.

“Ver lo que hemos aprendido en los últimos tres meses me hace pensar que podemos lograrlo en otoño”, dijo Matson.

Estefanía Romero, lista para su segundo año de secundaria, estuvo de acuerdo.

“Quise darme por vencida muchas veces”, dijo refiriéndose al aprendizaje remoto. “Creo que todo va a mejorar”.