Lo que tres mujeres han aprendido sobre el desarrollo infantil al trabajar en el Programa Padres y Niños en Casa, el cual envía consejeros a algunos de los hogares más humildes de King County.

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La clave del éxito del Programa Padres y Niños en Casa de King County, retratado en el Seattle Times de este miércoles, es la gente que contrata para hacer visitas domésticas y ayudar a los padres a entender cómo sacarle el máximo provecho educativo a los juegos y lecturas que comparten con sus niños de dos y tres años.

Parte de este reportaje, hecho para nuestro Laboratorio para la Educación, consistió en preguntarle a tres consejeras lo que han aprendido en sus visitas de trabajo. Se trata de Perla Campbell, una ex-maestra de prescolar devenida visitadora doméstica para El Centro de la Raza, y Kanun Andrade Chacon y Carmen Padilla, visitadoras que trabajan principalmente con familias hispanoparlantes para Kindering.

También le pedimos a dos otros consejeros que respondieron en inglés– pueden encontrar sus respuestas aquí. Las respuestas han sido editadas para hacerlas más breves.

Qué cree Ud. que hace que los padres se interesen por el “Programa Padres y Niños en Casa,” y cómo describiría Ud. el valor que este programa le aporta a la familia?

Perla Campbell, una visitadora del Centro de la Raza: Los padres se esfuerzan por aprender más cada día para poder interactuar con sus niños y aprender a través de los diferentes materiales que el programa usa. Y también para crecer como padres y maestros en su casa. El programa tiene un gran valor porque hemos visto un gran progreso en las familias y como van avanzando y como se esfuerzan los padres para poder enseñar a sus niños. Para mí es de mucho valor cuando los padres a veces tienen que trabajar dos trabajos, pero se dan el tiempo para compartir mínimo 5 minutos de calidad y enseñar a través de lo que han aprendido.

Kanun Andrade Chacon, una visitadora de Kindering: Pienso que el interés de los padres en el programa de Padres y Niños en Casa es por la importancia que tiene conocer a detalle a sus pequeños e inculcar el amor a la educación a temprana edad, y saber que existe un programa que los apoya con información valiosa que fomenta su relación, la cual es importante para mantener una comunicación constante a través de los años.

Si Ud. estuviese criando a un niño pequeño ahora, que haría de manera distinta como padre, sabiendo lo que sabe sobre el desarrollo infantil?

Carmen Casillas, una visitadora de Kindering: Leería más con mis hijos haciéndolo como una rutina diaria y jugaría de una forma diferente describiendo formas, colores, texturas, letras y números. También buscaría programas en los cuales mis hijos pudieran participar como un apoyo a la educación en casa.

Andrade Chacon: El conocer sobre el desarrollo de un infante me ha dado una perspectiva mas amplia al momento de tomar decisiones sobre cómo reaccionar ante ciertos comportamientos y ayudarlos con mucha paciencia, comunicación y amor.

Por favor cuéntenos un intercambio que Ud. haya tenido con una familia que le haya demostrado a Ud. que este programa funciona.

Campbell: Una familia que ya se graduó, la mamá era muy creativa y se esforzaba mucho para poder enseñarle a su niña. Usaba su propia creatividad e ideas para enseñar a su hija. El programa fue una gran motivación para que la mamá empezara a estudiar para su certificado de Child Development Associate (CDA).

Casillas: En las primeras semanas de visitas el niño o niña no tienen desarrollo del lenguaje, y poco a poco comienzan a usar palabras que yo uso en las canciones que cantamos en la rutina o que les leo en algún libro … La mayoría de los niños con los que he trabajado comienzan a decir estas palabras porque escuchan la repetición y les ayuda a una buena retención. Esto me demuestra que el programa funciona y me indica que tiene resultados.

Andrade Chacon: La mamá ya tenía una rutina con sus dos hijas mayores, pero después de un tiempo dentro del programa, la mamá y la hija pequeña tuvieron la oportunidad de formar un lazo muy estrecho, debido a la proximidad que habían formado durante las visitas. La mamá un día me mencionó que esta oportunidad le había ayudado a darse cuenta de todas la cosas que su hija es capaz de hacer, algo que desafortunadamente no notó con sus hijas mayores. Ella también empezó a realizar actividades adecuadas al desarrollo actual de su pequeña hija. Esto ha cambiado no tan solo la interacción entre la niña en el programa y mamá, sino que ha impactado la rutina de toda la familia.

La segunda experiencia ha sido la de una familia que debido a problemas económicos vivÍa angustiada, lo que les impedía formar una relación con su pequeño hijo. Cuando comenzaron en el programa tuvieron la oportunidad de interactuar con su hijo, olvidando sus problemas ya que ponían de lado cualquier distracción y se aseguraban de dedicarle ese tiempo especifico a su hijo. Esto ha reforzado sus lazos e incluso el papá ha podido compartir juegos y manualidades que él hacía cuando era pequeño.